Acordaos, maestros, de vuestra dignidad, que no es pequeña, y a la vez de vuestra responsabilidad, que es muy grande: en vuestras manos está el futuro de individuos, familias y pueblos.
Acordaos, maestros, de vuestra dignidad, que no es pequeña, y a la vez de vuestra responsabilidad, que es muy grande: en vuestras manos está el futuro de individuos, familias y pueblos.
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